El Jet Lag se produce cuando hacemos un viaje por avión a lugares lejanos con alta diferencia horaria. Este fenómeno, también conocido como descompensación horaria, disritmia circadiana o síndrome de los husos horarios, produce un desequilibrio en el reloj interno de una persona (que marca los períodos de sueño y vigilia).
Síntomas del JetLag:
- Fatiga, cansancio general
- Problemas digestivos – vómitos y diarreas
- Confusión en el momento de tomar decisiones
- Falta de memoria
- Irritabilidad
- Apatía
No todos los viajeros presentan síntomas asociados al jet lag y si lo hacen, estos no tienen la misma intensidad, hay considerables variaciones individuales tanto en la intensidad como en el tiempo de recuperación, que puede llegar a ser de más de una semana.
Los problemas pueden aumentar con la edad, si los husos horarios a cruzar son mayores de cinco y la dirección en que se realiza el vuelo es hacia el este. Un viaje hacia el oeste permite una mejor recuperación y se tolera mejor, dado que se alarga el día; en cambio los viajes hacia el este, en donde se acorta el día, se toleran peor ya que se reducen las horas de sueño.
Consejos que te ayudarán a disminuir los efectos del Jet Lag:
- Si va a tomar vuelos hacia el Este, se recomienda hacerlo por la mañana, con el fin de que llegue con luz de día. Si es al lado Oeste, hágalo en la tarde- noche, para que llegue con tiempo de acoplarse al nuevo horario.
- Prepárese mentalmente para el cambio de horario. Cambie la hora de su reloj ajustándolo al nuevo horario con anticipación.
- Duerma suficiente antes de salir de viaje y tanto como sea posible durante el vuelo.
- Beba mucha agua y/o zumos antes y durante el vuelo.
- No tome demasiado alcohol.
- Coma comidas bien balanceadas y evite comer en exceso.
- Adáptese al horario nuevo siguiendo los horarios locales de comidas y de hora de acostarse.
- A su llegada, procure no dormir, sobretodo cuando hay luz. Tome un baño, salga a pasear para conocer los alrededores; planee una actividad.

