Las gentes de Oporto se ganaron el nombre de ‘tripeiros’ o comedores de callos tras enviar todas sus excelentes piezas de carne para alimentar a sus ejércitos y comerciantes que se aventuraban a ultramar en el siglo XV. Sin embargo, hoy en día hay mucho más que asaduras en los menús, y mucho vino Oporto con el que acompañar la comida. Situada en la costa, las marisquerías son numerosas y deliciosas.
En cuanto a los aperitivos, la mayoría de los cafés le servirán una ‘francesinha’, que es un manjar hecho de carne, pan y queso y rematado con algo de salsa picante lleno de colesterol. La ciudad también cuenta con un buen conjunto de restaurantes con inspiración brasileña, reflejando sus pasados lazos coloniales con el país sudamericano. Los ‘Rodizios’ o barbacoas brasileñas son un paraíso para los carnívoros.
Churrascão Do Mar
Platos con influencia sudamericana, con una excelente variedad de mariscos y pescado a la parrilla.
Chez Lapin
Un rústico,acogedor y muy recomendable restaurante que sirve comidas como pulpo asado y otras especialidades portuguesas.
O Mal Cozinhado
Un lugar tradicional para comer con actuaciones habituales de artistas de Fado; está situado en la zona histórica de Ribeira.
Taverna Do Bebobos
Uno de los restaurantes más antiguos de la ciudad,abierto en 1876. Los comensales pueden disfrutar platos tradicionales y sentarse en el muelle al aire libre.
Casa Mariazinha
Un hogareño e informal restaurante sin menú establecido, ya que todo se cocina con productos frescos comprados diariamente en el mercado.
Giroflée
El recientemente inaugurado Giroflé ofrece excelentes platos portugueses con un toque de nouvelle cuisine . Cuenta con una galería de arte en el sótano.
