La catedral de Chartres y sus misterios

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Para algunos la Catedral de Chartres es más bella del mundo. Lo que es seguro es que ninguna acumula tantos misterios. Un breve viaje en tren o una apacible expedición en coche te lleva desde París a una ciudad pequeñita a las que pocos se animan. Es demasiado encandilante su catedral y van sólo por el día, con ese pretexto.
laberinto de la catedral de chartres1 La catedral de Chartres y sus misterios



Chartres tiene apenas 40,000 habitantes y eso es lo mejor de todo. El espíritu medieval no se respira de otra manera que caminando por sus retorcidas calles y contemplando edificaciones algunas de las cuales son del siglo XII. Los vecinos reconstruyeron viejos molinos y lavaderos; tendrás que trepar para escalar desde el río hasta la Catedral, pero valdrá la pena. Además, no es que abunden, pero hay muy buenos restaurantes y alguna creperie.  No creas que en Chartres todo es arquitectura, historia y misterios.

También hay excelentes tiendas y ferias artesanales y festivales musicales . Si te da la gana puedes embarcarte en una lancha por el Eure y hay un pequeño tren para llevarte por las calles más pintorescas. Puedes enterarte de todo y asesorarte en la Oficina de Turismo que queda muy cerca de la Catedral donde, naturalmente, harás tu primera parada.

Los tesoros de Charthres

La Catedral de Chartres merece la fama que tiene. Te impresionará tanto su el hermoso rosetón de la fachada como sus vitreaux, que en un día luminoso te pueden dejar sin respiración. Los más antiguos datan de 1180, cuando la catedral todavía no existía: pertenecían a otra construcción religiosa. La mayoría están fechados entre 1205 y 1240, cuando la tierra todavía era plana y el Universo giraba en su derredor. Se los considera los mejores trabajos en cristal en toda la historia de la humanidad.

catedral chartres La catedral de Chartres y sus misterios

Son 130 metros de largo y 37,5 de alto. Hay iglesias más grandes, pero ésta no es impresionante por ser descomunal, sino por todos estos detalles que te estamos contando. Admira las bóvedas y arbotantes, los superiores son impresionantes, pero en nada diferentes a otros que puedes encontrar en iglesias de la época. Los arbotantes inferiores son dobles, unidos por columnillas radiales que conducen a los contrafuertes externos y se complementan con los contrafuertes internos.

En 1836 un incendio destruyó el armazón de madera de su techo, algo descomunal. Para que no volviera a ocurrir, lo reconstruyeron en hierro fundido con un techo de cobre que también es único en el mundo.

Continuando la tradición druídica que consagraba el lugar a una deidad femenina, la iglesia estuvo dedicada a la Virgen María. En la cripta todavía hay un muro galoromano. Se comenzó a construir en 1134, pero no sabían en qué líos se metían. Falló la cimentación y tuvieron que desmontar la portada piedra por piedra. Después de eso hubo un incendio fulminante. A partir de allí, Chartres tuvo su catedral terminada en 30 años, lo cual es un récord de arquitectura religiosa y de impresionante explotación de credulidad de contribuyentes y obreros.

Los misterios de Chartres comenzaron antes de que los cristianos llegaran, cuando los druidas escogieron el punto elevado donde luego se erigió la Catedral, para sus cultos a deidades femeninas..

El famoso Rosetón de la entrada y uno de los arbotantes bajos, únicos en el mundo.

En el siglo IX Carlos el Calvo le regaló a la congregación la túnica que se supone vestía la Virgen María en el día de la Anunciación. Cuando ocurrió el incendio hubo rumores de que era un castigo de Dios por tanta vanidad. Pero después del incendio removieron los escombros de la Cripta y encontraron la túnica intacta. Razón demás para duplicar esfuerzos y ornamentar la Catedral con ¡175 representaciones de la Virgen!.

Los laberintos de Chartres

En el mismísimo eje de la nave central, verás en el piso un círculo de 13 metros de diámetro. Baldosas blancas y negras forman un sendero que circunvoluciona hasta llegar al centro, aunque deberás escoger el camino para no equivocarte y para no hacer trampas pasando por arriba. Aseguran que este laberinto tenía en su centro una placa de bronce con las figuras de Teseo, Ariadna y el Minotauro. Parece que no era la única iglesia con laberinto, pero es una de las pocas que lo conserva. A la placa de bronce la sacaron durante la revolución francesa para fabricar cañones, lo cual es un agravio para Teseo y para todos los ovillos del mundo, aparte de una estupidez.

Pues bien, ese laberinto data de 1205, nada menos, y si querés hacer las cosas como en el Medioevo, deberías recorrerlo de rodillas hasta llegar al centro. A propósito del centro: instálate en él y mira el Rosetón que caracteriza la fachada. Ahora imagínate que esa pared de frente se recuesta sobre el suelo; en ese caso quedarías justamente en el centro del Rosetón. No me digas que los misterios no tienen su encanto. ¿Qué habrán pretendido los Templarios? El hecho es que este laberinto tuvo su fama y los vecinos de Chartres lo reprodujeron en varios lugares, dando otro pretexto a tu viaje.



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