
Neseebar en Bulgaria
La ciudad de Nessebar, en Bulgaria es una mezcla de ciudad medieval y de villa del Renacimiento y combina los más bellos estilos de la arquitectura. Los lugares arqueológicos cubren una superficie dos veces mayor que la de la propia península ya que en gran parte se encuentran sumergidos en el fondo del mar, en el emplazamiento de la antigua Messambria.
Su geografía
La antigua ciudad de Nessebar, se asienta en el distrito de Burgas, sobre una plataforma rocosa relativamente llana que se eleva entre 15 y 18 metros de altura sobre el nivel del mar. El istmo de esta península de 24 hectáreas de superficie es estrecho y casi invisible desde lejos, lo que hace que dé la impresión de que la ciudad se encuentra sobre una isla.
Su historia
Sus primeros habitantes fueron los Tracios.
Se piensa que la ciudad fue fundada por un tracio llamado Ména. Hacia el año 510 antes de Cristo, la península se convirtió en una colonia griega y se transformó en polis, es decir, estado-ciudad de tipo helenístico rodeado de poderosas fortificaciones. En su interior se encontraba una acrópolis.
Durante la conquista romana de la Tracia, Messambría conservó su fisonomía de origen. En el siglo V, al constituirse la provincia de Chimimont, la ciudad conoció una nueva expansión; se construyó una nueva fortaleza, la basílica de Santa Sofía, amplios baños públicos, … En la Edd Media los pueblos eslavos llegaron a la región levantando numerosos edificios públicos y religiosos y modificando la estructura de la ciudad.
Iglesias más destacadas de su conjunto arquitectónico
Durante los siglos X-XI y XIII-XV, bastantes inglesias, obras espléndidas de arquitectura, enriquecen su conjunto arquitectónico. Entre ellas destacan la iglesia de San Juan Bautista, (Siglo X); la nueva iglesia Metropolitana (Siglo XI), en la que hay que señalar sus frescos del siglo XVI; la iglesia de San Paraskeva (Siglo XIII), ejemplo típico de la arquitectura medieval búlgara, y las iglesias de los aracángeles San Miuel y San Gabriel (Siglos XIII-XIV).
Así, la ciudad de Nessebar ofrece un ejemplo único de síntesis de actividades seculares de su población. Es un lugar en el que numerosas civilizaciones han dejado sus huellas tangibles, brillantemente confundidas en un conjunto homogéneo y armonioso en relación con su naturaleza singular, ya que la península en la que se asienta es el único ejemplo de este tipo de relieve costero en todo el Mar negro.
